Hace muchos años un día iba por El Corte Inglés y me crucé con el stand de Giorgio Armani Beauty. Para entonces yo no era muy apasionada del maquillaje como ahora, pero eso sí me encantaban los desfiles de Giorgio Armani. La esencia de la alta costura y los productos tan elegantes del stand me hechizaron por completo, y aún más cuando probé las texturas tan sedosas de su cosmética. Esa tarde en cuanto llegué a casa investigué sobre los productos y para mi sorpresa descubrí que poseían una calidad excepcional y sus bases de maquillaje habían ganado varios premios en InStyle y Allure.
Desde entonces empezó mi aventura por la alta cosmética y empecé a invertir en ello, y entonces cambió mi visión de la belleza. Cuando compras un producto, compras un concepto, una historia, un diseño, un color, una emoción, un recuerdo, y cuando de verdad eres fan de la marca disfrutas de todo ello en conjunto. Y así Giorgio Armani fue mi primera marca en esta experiencia que va más allá de lo tangible y mi punto de partida en este viaje interminable de alta costura en la piel.







